Presidente Giammattei rechaza presiones de Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA

Presidente Giammattei rechaza presiones de Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA

Jun 28, 2022

El presidente Alejandro Giammattei, al presentarse hoy ante el Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA), afirmó que en Guatemala se respetan los derechos humanos y rechazó presiones internacionales en este tema.

Al dirigirse a la presidenta del Consejo Permanente, la representante de Santa Lucía, Elizabeth Darius-Clark, y al secretario general de la OEA, Luis Almagro, entre otras autoridades, el mandatario reiteró “el inquebrantable compromiso de mi país y de mi gobierno de defender la democracia y garantizar los derechos fundamentales de todas las personas”.

“Estos compromisos se siguen cumpliendo, con la convicción y el firme propósito de consolidar cada día más una democracia sólida, en la cual el pueblo soberano pueda establecer los cimientos de su futuro próspero, en paz, y que se garantice la defensa a los derechos humanos de todos los guatemaltecos”, manifestó.

En su mensaje ante el Consejo Permanente de la OEA, que sesionó en su sede de Washington, estimó “imperativo afirmar que Guatemala es un país soberano y democrático, que reitera su compromiso con la Convención Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH)”.

Llamó a fortalecer “el sistema interamericano que todos hemos construido”, y advirtió sobre su uso “como un método perverso para entronizar ideologías o proteger a personas que deben ser juzgadas con el debido proceso que se enmarca en nuestras leyes, y demostrar su inocencia sin injerencias en los procesos”.

El gobernante denunció presiones de la CIDH en temas judiciales de Guatemala que se pueden interpretar como una amenaza y extorsión para no figurar en el capítulo 4B. “Y nosotros no permitimos ni la amenaza ni la extorsión, y estamos en un capítulo que no nos corresponde estar”, recalcó.

Puntualizó que “el Estado de Guatemala contempla la preeminencia de las leyes internacionales en materia de derechos humanos, la separación de los poderes y el ejercicio de las funciones dentro de un marco de legalidad, condiciones fundamentales para la existencia de una sociedad democrática”.

El presidente Giammattei expresó su inconformidad debido a que el Informe Anual 2021 de la CIDH se hizo público antes de su presentación oficial ante la Comisión de Asuntos Jurídicos y Políticos del Consejo Permanente de la OEA, “con lo cual se ha alterado la costumbre y tradición en cuanto a la temporalidad y a la formalidad de dicho informe”.

Oportunamente, enfatizó, “el Estado de Guatemala expresó su inconformidad de manera enérgica y lamentó la decisión de la CIDH de incluir a Guatemala en el capítulo IV de la sección B (4B), cuando la situación actual del país en materia de derechos humanos y combate a la corrupción no corresponde y es contraria a los supuestos previstos en la citada acción”.

Aclaró al respecto que no existen un “acceso discriminatorio o un ejercicio abusivo del poder que socave o contrarie el Estado de derecho”, ni “una infracción sistemática de la independencia del poder judicial y, mucho menos, actos de insubordinación de las instituciones del Estado a la autoridad civil constituida conforme a la ley”.

Además – aseveró- el informe anual de la CIDH “no visibiliza las acciones, logros, metas alcanzados por el Estado de Guatemala. Acciones y gestiones estatales que se traducen en el esfuerzo y trabajo diligente de los empleados y funcionarios públicos”.

El presidente Giammattei sostuvo que “el apartado de Guatemala en el capítulo 4B se encuentra plagado de errores metodológicos que evidencian la falta de rigor jurídico y el sesgo ideológico que afecta a Guatemala”.

Consideró que al cuestionar resoluciones judiciales, sin que hayan sido agotados en el ámbito interno todos los recursos y sin que exista un informe de fondo de la CIDH bajo el sistema de peticiones y casos,” es una clara arbitrariedad y un error metodológico grosero”.

“Cuestionar estas investigaciones socava nuestra institucionalidad y quebranta también el principio de subsidiariedad o complementariedad de la CIDH. Este nuevo gravísimo error metodológico evidencia un claro activismo ideológico carente de objetividad”.

Rechazo a activismo y agenda de CIDH en favor del aborto

El presidente Giammattei también se refirió a que “en el capítulo 4B se cuestiona que Guatemala haya firmado el Consenso de Ginebra, que reconoce, tal y como lo hace la Convención Americana de Derechos Humanos, la vida desde su concepción”.

“Este otro error metodológico que evidencia un claro activismo, una agenda en favor del aborto que se excede de sus competencias porque la CIDH no debería ser un activista en estos temas sino respetar la soberanía y la libertad de cada Estado para decidir sobre estos temas”.

Reiteró que “resulta sumamente desacertada la decisión de la CIDH de ubicar a un Estado en el capítulo 4B que, aun en sus momentos más difíciles, ha cumplido en todo momento sus compromisos en materia de derechos humanos y ha brindado a la Comisión toda la información que ha solicitado”.

Instó a los representantes permanentes y delegados de los países de la OEA a trabajar juntos por fortalecer el Sistema Interamericano de Derechos Humanos, “porque la ilegalidad y el irrespeto a la normativa que se comete hoy en contra de Guatemala, mañana puede ocurrir en contra de cualquiera de los países que somos miembros de la organización”.

“Invito a la CIDH a reconocer y respetar la autonomía de los Estados en la protección de los derechos humanos” y “ajustar sus decisiones con objetividad y reconocimiento de los marcos jurídicos nacionales, sin sesgos ideológicos o políticos que polaricen a las sociedades”.

Al mismo tiempo, demandó que cese “la parcialidad sostenida e infundada en contra de Guatemala, la cual será la base para la recuperación de la confianza y la subordinación que ha caracterizado la relación del Estado con este órgano”.

Expresó su confianza en que las consideraciones planteadas “con total franqueza el día de hoy como presidente y jefe de Estado de Guatemala, serán recibidas en su justa dimensión”.

Exhortó a fortalecer “el sistema interamericano que todos hemos construido”, y advirtió sobre su uso “como un método perverso para entronizar ideologías o proteger a personas que deben ser juzgadas con el debido proceso que se enmarca en nuestras leyes, y demostrar su inocencia sin injerencias en los procesos”.