El presidente Alejandro Giammattei participó en el Quinto Tedeum Cristiano Evangélico, organizado por la Fraternidad Cristiana de Guatemala, en su iglesia ubicada en Mixco, donde llamó a la misericordia, para atender a la niñez guatemalteca.

En compañía del vicepresidente Guillermo Castillo, el mandatario manifestó que asumió el cargo “para servir, enseñar que se puede confiar en las personas que nos dirigen y demostrar que nos podemos unir como país para luchar por los menos favorecidos”.

Se mostró agradecido, porque en las últimas semanas se ha dado un comportamiento inusual en los mercados, que incrementó los precios del azúcar, café y cardamomo. “Para mí es un signo que me hace recordar que Dios nos está encomendado algo y me está dando en los primeros días la bendición, para que entremos haciendo bien las cosas”.

Refirió que como presidente electo había viajado a Israel, donde pidió a Dios fortaleza y sabiduría para tomar decisiones correctas. Reconoció que es la ciudad eterna y aseguró que “no vamos a mover la embajada de Jerusalén”.

Expresó que “no vamos a tener un Gobierno perfecto, pero si correcto, que dé cuentas” y reiteró que le apostará a combatir la desnutrición y proteger a las mujeres, “para convertirlas en pilar de desarrollo”.

Instó a centrarse en formar una nueva generación de niños con salud y educación, a fin de aspirar a vivir en un país competitivo, “pero, sobre todo, le habremos hecho el mejor obsequio a Dios Nuestro Señor, la misericordia”.

Finalmente, solicitó el apoyo de los presentes, pues “necesito que estemos en comunión gobernantes y gobernados”, para enfrentar los problemas del país y salir adelante.

Jorge H. López, director de la Fraternidad Cristiana, externó el “total” respaldo de la iglesia cristiana evangélica, “para ayudarle a mantener firme los principios y valores sobre la familia, que están plasmados en la Constitución”.