PALABRAS SR. PRESIDENTE ALEJANDRO GIAMMATTEI EN ACTO POR 149 ANIVERSARIO ESCUELA POLITÉCNICA

Sep 1, 2022

Hago propio el vocativo del maestro de ceremonias.

 

Quiero agregar el agradecimiento al Gabinete de Gobierno por acompañarnos, porque ellos no han dudado en apoyarnos en todo lo que nos hemos propuesto en el fortalecimiento de nuestro glorioso Ejército a lo largo de estos dos años y siete meses de gobierno.

 

Muchas gracias por acompañarnos.

 

Nos acercamos al siglo y medio de que esta institución fuera establecida.

 

Han pasado 149 años desde que el Estado creara la Escuela Politécnica para formar militares profesionales que han servido dignamente a la nación.

A lo largo de este tiempo han ocurrido variaciones en la continuidad de su existencia que responden a momentos históricos del país.

Lo que ha sido constante es la calidad de servidores públicos que se han generado desde sus “ciudadanos, milenarios emblemas de su historia”, como lo reza el himno de esta alma mater.

Hoy, la historia se sigue escribiendo. Lo hace por medio de sus cadetes, al realizar la protesta de bandera, ya que en esta ceremonia ustedes se comprometen con un juramento que deberán sostener toda su vida.

También reciben el espadín que los identifica como cadetes y que llevan como parte de las 8 palabras que son fundamento de la formación profesional de todo oficial.

Cada letra del Espadín la podemos asociar con los valores que acá, en esta gloriosa Escuela Politécnica, se inculcan.

La E de Entrega permanente, se asocia a la Virtud.

La S de Sabiduría, brota de la Ciencia.

La P del Poder de las armas que son la demostración de fuerza para la preservación de la paz, la democracia y la soberanía.

La A de Audacia, que demuestra su Valor.

La D de Disciplina, principio constitucional que deriva en el cumplimiento del Deber.

La I de Integración, como elemento clave de la Unidad.

La N de Nobleza, esencial para el ejercicio de la lealtad y el servicio a sus semejantes.

Las 7 letras son 7 valores, a los que solo se debe sumar el Honor, el cual radica en ustedes, en quien porta el espadín. Es decir, cadetes, damas y caballeros cadetes.

Portador orgulloso de este emblema, el cual nunca deberán desenvainar sin motivo y mucho menos, envainar sin honor.

Hago esta relación ya que muchos podrían uniformarse, podrían portar un arma y también aglutinarse tras un jefe; pero el militar profesional se caracteriza, no por esos detalles, sino por sus valores y el espíritu de servicio a la nación.

Ello se forja en esta casa de estudios: la gloriosa y centenaria Escuela Politécnica.

Damas y Caballeros Cadetes, ustedes han heredado todo ese conjunto de valores que he mencionado y desde el momento que, gallardos, portan el uniforme azul y grana, se convierten en responsables de mantener dichos valores como norte de sus acciones, siempre en beneficio de Guatemala y de sus ciudadanos.

Tengan todos ustedes un feliz aniversario, cadetes de ayer, de hoy y de siempre, sigan siendo soldados firmes y leales a su nación.

Cuando asumí el cargo de presidente recibí este bastón, que significa ser el comandante general del Ejército, y he tratado de cumplir con mi obligación fortaleciendo al Ejército de Guatemala en sus tres fuertes.

Y no desmayaremos hasta seguir consiguiendo el  fortalecimiento del Ejército, tal y como lo será en las próximas semanas con la puesta en vigor del acuerdo que le da vida a la creación de la Séptima Brigada, la cual estará ubicada en Baja Verapaz.

Se contempla también la ampliación de más de seis mil elementos de las fuerzas militares en lo que yo tenga de mandato, por lo que estaremos junto con el equipamiento, personal de seguro médico a los soldados,  la bolsa del soldado, que es ahora un regalo para los soldados que ingresan al Ejército y que no les tienen que pagar ni un centavo.

Seguiremos fortaleciendo al Instituto de Previsión Militar,  para que ustedes, cadetes de hoy, el día que les llegue el retiro cuenten con las pensiones correspondientes.

Seguiremos trabajando por el fortalecimiento del Ejército tanto en lo nacional, como en el extranjero, promoviendo nuestro Ejército de Paz.

Es el quinto ejército que más contribuye con las fuerzas de paz y misiones de paz de Naciones Unidas, lo que nos pone al frente de los países que demuestran que la paz es un objetivo de Guatemala.

Que Dios bendiga a la Escuela Politécnica.

Que Dios bendiga al Glorioso Ejército de Guatemala.

Pero, sobre todo, ¡que Dios bendiga a Guatemala!