El presidente Alejandro Giammattei inauguró hoy un proyecto de electrificación rural que beneficiará a vecinos de unos 450 hogares de 6 comunidades del municipio de Livingston, Izabal, que con el vital servicio mejorarán de manera significativa sus condiciones de vida y la economía familiar.

«No descansaremos hasta lograr que Guatemala cambie”, que se generen oportunidades y desarrollo para todo el país, enfatizó el presidente Giammattei, quien resaltó que con el servicio de energía eléctrica la comunidad de Coatepeque II “va a crecer, se va a desarrollar y sus habitantes van a tener una mejor condición de vida».

La construcción de redes y líneas eléctricas de distribución del llamado Sector 4 de Livingston, departamento de Izabal, fue inaugurada en un acto encabezado por el mandatario y el titular del Ministerio de Energía y Minas (MEM), Alberto Pimentel, que también preside el Instituto Nacional de Electrificación (INDE).

En la actividad, a la que asistieron funcionarios, autoridades locales y representantes de vecinos, el gobernante dijo que los guatemaltecos “tienen el derecho a una vida digna”, pero esto no se puede lograr sin energía eléctrica, que implica desarrollo y crecimiento económico.

“Por eso es importante impulsar proyectos como el actual, incluido en el Plan de Electrificación Rural», que trabaja para llevar luz a los lugares que siempre han carecido del servicio.

Aseveró que es una prioridad de su gestión la asistencia a las poblaciones más necesitadas y a las comunidades precarias que requieren de programas sociales y productivos, que el Gobierno trata de proporcionar pese a los presupuestos insuficientes, pues “todos tenemos derecho a una mejor vida”.

En la ceremonia en la Escuela Primaria del Parcelamiento II de Coatepeque, Livingston, ante vecinos del municipio, el mandatario develó una placa conmemorativa y encendió una bombilla, lo que simbolizó la apertura del servicio de luz eléctrica para el denominado Sector 4, que abarca esta comunidad y las aldeas Sebilá, Adelita, San Fernando, Tierra y Libertad 31 de Marzo, así como el caserío Santa María de Guadalupe.

El titular del MEM, quien se refirió a los datos técnicos y económicos del proyecto, destacó que las familias mejorarán su economía familiar, pues dejarán de gastar en candelas y hasta en combustible, gastos en que incurrían para iluminarse de noche o durante sus actividades cotidianas.

Coincidió con el presidente Giammattei en que Guatemala “no se detiene” y se sobrepone a la pandemia del COVID-19 y a las tormentas que el año pasado impactaron con fuerza en numerosos municipios del país y afectaron a miles de familias. El presidente Giammattei, quien felicitó en el lugar a los ciudadanos que usan mascarilla en virtud de que de esa manera se protegen y ayudan a cuidar a los demás del nuevo coronavirus, entregó 5 mil cubrebocas a los vecinos.

La obra, la tercera de su tipo en el actual gobierno, tiene un costo de 4.8 millones de quetzales. Fue supervisada por personal del INDE, institución gubernamental a cargo del proyecto. El servicio de energía eléctrica beneficiará a alrededor de mil 850 personas de unos 450 hogares del municipio de Livingston, departamento de Izabal. El servicio inaugurado este día es parte del proyecto de electrificación rural para las aldeas de Livingston que se licitó en octubre de 2019 y cuya construcción finalizará en 2021.

Según los datos del INDE, las obras constan de 34 mil 423 kilómetros de línea de distribución de 13.2 kV y redes de 110 y 220 V.

Un estudio del INDE estableció que con la luz eléctrica se contribuirá a la reducción de la pobreza en la zona al generar nuevas oportunidades de trabajo, comercio y pequeña industria, así como un ahorro significativo en los gastos familiares por compra de combustibles para la generación en el hogar (que ascienden a unos 600 quetzales por mes), mejora en los servicios públicos locales y uso estable, constante y a cualquier hora de la energía (que costará a los usuarios un promedio de 65 quetzales mensuales).

De acuerdo con datos del INDE, la cobertura de electrificación es de más del 92 por ciento del total de la población guatemalteca y se impulsan programas para ampliar la prestación del servicio, principalmente en la zona rural del país.

 

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